Mirla Castellanos: “Yo sé cuándo debo retirarme”

Con más de 50 años de carrera artística, “La Primerísima” no avizora el momento en que deba dejar los escenarios. “Yo me actualizo, pero con mis canciones”, dice

De sus 77 años de vida, 57 los ha dedicado a cantar y lo dice sin complejo alguno. Mirla Castellanos asegura que sabe hasta dónde puede llegar. Pese a que en algún momento se preocupó por ser “modernísima”, hoy solo se mantiene fiel a la idea de conservar su esencia y poder seguir subiéndose a los escenarios.  

“Mi edad la tengo clara, al igual que mi target. No juego a ser jovencita, ni moderna. La gente, cuando me contrata, sabe lo que espera de mí, al igual que la gente que va a verme en un show. Para eso están otros jovencitos que lo hagan. Yo me actualizo, pero con mis canciones”, comenta vía telefónica para El Universal.

“La Primerísima” confiesa sentirse plena, puesto que su estilo se corresponde con su edad y sus gustos. Probablemente de ahí deriva su éxito, deduce la cantante valenciana.

La reconocida cantante Mirla Castellanos. Fotografía: Sergio Di Francesco.

 

–¿En algún momento pensó retirarse?

–No. Estaré en el escenario hasta que aguante o hasta cuando pueda estar. Todavía no lo he considerado porque me va muy bien. Algún día me retiraré, pero si me está yendo bien, seguiré. Lo que sucede es que en Venezuela los shows han disminuido por la situación del país. Yo sé cuándo debo retirarme. Todavía no… creo.

–¿Su música sigue siendo tan popular en el exterior?

–Sí. En Venezuela tengo mi piso. En el exterior, cuento con algunos países que me llaman para que vaya a trabajar, pero se me hace muy difícil ausentarme de Venezuela. Hace nada estuve en Miami con Neyda (Perdomo), Mirtha (Pérez) y Estelita (del Llano) en dos shows donde nos fue de maravilla. De hecho, existe la posibilidad de volver, aunque yo estudio bien las cosas. Siempre piso fuerte. Sé que afuera todavía se sigue vendiendo bien Maldito amor; lo sé porque recibo el control de las ventas. No me puedo quejar, he obtenido muchos premios en el exterior, he vendido demasiados discos. Quizá he descuidado un poco el mercado internacional, pero también sigo trabajando mucho en Venezuela.

–¿Qué la mantiene atada al país, sobre todo en estos momentos de crisis generalizada?

–A esta edad, no me instalaría en otro lugar. Yo hice eso, pero a principios de los años 70, 80, 90. Pude haberme ido a Miami y estar un tiempo allá, pero no puedo dejar solo a mi marido en Venezuela. Me han salido ofertas, y podrán llamarlo comodidad, pero ya no lucho como antes, estoy como en semi reposo, aunque no el reposo total.

–¿Qué extraña de la televisión venezolana en la que se dio a conocer?

–Añoro esa otra televisión que era bonita y donde todos éramos más felices. La televisión del blanco y el negro. Teníamos ansias de triunfar, de hacer las cosas bien. Nos tropezamos con buenos productores. Siempre le agradezco mucho a Renny Ottolina su apoyo en esa época, porque me inicié en Radio Caracas Televisión. Debuté en 1960 y desde ahí para acá, todo es historia conocida. He hecho cosas maravillosas, viviría de nuevo todos aquellos momentos. Empecé en el siglo pasado y continúo en este nuevo siglo. Me va muy bien, sé hasta dónde puedo llegar y cantar. Puedo considerarme muy afortunada en mi trabajo, porque lo quiero y lo respeto.

–Usted ha sido considerada un icono en la comunidad gay. ¿Cómo le retribuye ese afecto?

–Lo retribuyo respetando mucho a la comunidad. Tengo muchos amigos gay y son personas excelentes, buenos profesionales, divinos. Son mis amigos, los que me aman, y yo los amo y los respeto.

–¿Cuál es la canción que recuerda con especial afecto?

–Todas. Recuerdo todas las canciones que he hecho porque me han dado satisfacciones y las que no, pues me han gustado porque son temas bellísimos. Tengo mucha suerte, he grabado canciones preciosas, lo declaro así. Tengo un excelente repertorio que me ha permitido darme a conocer dentro y y fuera del país.

–¿Tiene planes de grabar un nuevo disco?

–Es posible que considere grabar algo, pero no por ahora. Grabo cuando consiga buenas canciones o quizá haga un remix de algunos temas de otros artistas. Maldito amor lo hice de nuevo en versión reguetón, porque a nivel de rítmica cuadra perfectamente. Son canciones bien arregladas, bien orquestadas. Tengo muchos éxitos, entonces, cuando voy a hacer un show, la gente me pide todas las canciones. Considero que el mandando está bien hecho.

–Usted es de esas artistas integrales que cantan, bailan y actúan. ¿Qué percibe de los cantantes de la nueva generación?

–¡Y ahora animo, también! Hace días tuve un espectáculo en el Centro Cultural BOD, durante un homenaje que se le rindió a Alfredo Sadel, donde fui la animadora; puse a temblar a todas las buenas animadoras del país (risas). Lo hice a mi manera, sin libreto y sin nada, dije lo que se me ocurrió en el momento y saqué 20 puntos. Me fui por la parte graciosa y la gente se reía mucho, querían retratarse conmigo. Fue un momento delicioso, sabroso. Solo canté una canción de Sadel que me encanta mucho, se llama Domino, donde además me acompañaron Los Hermanos Rodríguez. Creo que cumplí, a la gente le encantó y eso se agradece mucho.

“De la nueva generación no puedo percibir nada malo –prosigue “La Primerísima”–. Son chamos que están empezando, hay que ayudarlos, darles una mano, apoyarlos, decirles que lo están haciendo bien, pero al mismo tiempo aconsejarlos para que no se descuiden y no se lo crean todo. Decirles que sigan adelante, que se preparen, estudien sus canciones y sean ellos mismos, eso es lo que le digo a la juventud”.

 

El Universal – Por: @AndresMuria

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